Conflicto en Ucrania (2014-presente)
Resoluciones DEL CONSEJO DE SEGURIDAD
Resoluciones aprobadas y propuestas en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) en relación con el conflicto entre Rusia y Ucrania. Se incluyen detalles sobre el contenido de cada resolución, la votación de los miembros permanentes y no permanentes, así como el uso del derecho de veto.
1.Propuesta de Resolución sobre el Referéndum en Crimea
MARZO 2014
2.Resolución 2202 – Acuerdos de Minsk
FEBRERO 2015
3. Propuesta de Resolución de Condena a la Invasión de Rusia a Ucrania
FEBRERO 2022
4.Resolución 2623 – Convocatoria a una Sesión Especial de Emergencia sobre Ucrania
FEBRERO 2022
5.Propuesta de Resolución de Cese de Hostilidades en Ucrania
FEBRERO 2025
Resoluciones DE la asamblea general
11º Período Extraordinario de Sesiones de Emergencia
Resolución ES-11/1
2022
Resolución ES-11/2
2022
Resolución ES-11/3
2022
Resolución ES-11/4
2022
Resolución ES-11/5
2022
Resolución ES-11/6
2023
Resolución ES-11/7
2025
Resolución ES-11/8
2025
APROBADAS
NO APROBADAS
NO APROBADAS POR VETO
Introducción
María Paula Ballesteros y Matías Mongan
Desde el inicio de la guerra en Ucrania en febrero de 2022, el conflicto ha sido un punto de tensión clave en el sistema internacional. A diferencia de otros conflictos recientes, el Consejo de Seguridad de la ONU ha enfrentado limitaciones significativas en su capacidad de respuesta debido al uso reiterado del veto por parte de Rusia, miembro permanente del organismo.
Ante esta situación, y en un hecho poco frecuente en la historia de Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad activó el mecanismo de la Resolución “Unión pro Paz” (377 A-V), permitiendo que la Asamblea General asumiera un rol más relevante en la condena a la agresión y en la adopción de resoluciones sobre el conflicto. A partir de 2022, la Asamblea General ha aprobado múltiples resoluciones relacionadas con la guerra en Ucrania, incluyendo condenas explícitas a la invasión, llamados a la retirada de las tropas rusas y medidas sobre el impacto humanitario y las violaciones al derecho internacional.
Por este motivo, en el análisis del conflicto en Ucrania, se incluirán no solo las resoluciones y debates en el Consejo de Seguridad, sino también aquellas resoluciones aprobadas por la Asamblea General, dado su papel excepcional en la respuesta de la comunidad internacional ante la guerra.
Países a monitorear
Miembros Permanentes del Consejo de Seguridad:
1. Estados Unidos
2. Rusia
3. China
4. Francia
5. Reino Unido
Otros miembros:
Países pertenecientes a los BRICS +
6. Sudáfrica
7. Egipto
8. Emiratos Árabes Unidos
9. Etiopía
10. Indonesia
11. India
12. Brasil
Importancia de los Miembros Permanentes y los BRICS en el Análisis
El conflicto en Ucrania ha puesto de manifiesto la profunda división entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad y su impacto en la dinámica de votaciones. Estados Unidos, Reino Unido y Francia han respaldado resoluciones condenatorias contra Rusia, mientras que China ha optado por la abstención en la mayoría de los casos y Rusia ha ejercido su derecho de veto para bloquear cualquier condena a su accionar.
Sin embargo, para comprender de manera más integral la dinámica del conflicto y la influencia del Sur Global, resulta clave incorporar el análisis de las votaciones de los países del BRICS, un bloque que ha emergido como un actor geopolítico relevante y que ha mostrado posturas diversas sobre la guerra en Ucrania. En particular:
- Brasil ha adoptado posiciones intermedias, apoyando algunas resoluciones en contra de Rusia pero absteniéndose en otras.
- India ha mantenido una postura de no alineamiento, optando mayormente por la abstención en votaciones clave, lo que refleja su interés en mantener relaciones tanto con Occidente como con Rusia.
- China ha sido un actor clave en la geopolítica del conflicto, absteniéndose en resoluciones críticas y evitando una condena explícita a Rusia.
- Sudáfrica ha seguido una línea similar a India, absteniéndose en varias votaciones bajo el argumento de que las sanciones y condenas no contribuyen a la resolución pacífica del conflicto.
- Otros miembros recientes del BRICS, como Emiratos Árabes y Egipto, han mostrado estrategias diplomáticas propias, con abstenciones en resoluciones clave.
El GATE Center, en su misión de investigar y analizar el papel del Sur Global en la gobernanza global, tiene un interés particular en el estudio de los BRICS y su influencia en organismos multilaterales como la ONU. A través de este análisis, se busca evaluar cómo los BRICS han influido en las respuestas internacionales al conflicto en Ucrania, qué tendencias emergen en sus votaciones y cuál es su impacto en la evolución del orden global.
El conflicto en Ucrania representa un punto de inflexión en las relaciones internacionales, y el papel del Consejo de Seguridad, la Asamblea General y los BRICS en este contexto ofrece información clave sobre los equilibrios de poder y la fragmentación del sistema internacional. Por ello, este estudio se centrará en la interacción entre estos actores y las dinámicas de votación que han dado forma a la respuesta global a la guerra en Ucrania.
Comportamiento de los países en las resoluciones
del Consejo de Seguridad
Comportamiento de los países en las resoluciones
de la Asamblea General
Miembros Permanentes: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China, Rusia.
Miembros No Permanentes: Argentina, Australia, Chad, Chile, Jordania, Lituania, Luxemburgo, Nigeria, República de Corea, Ruanda, Arabia Saudita, Angola, España, Malasia, Nueva Zelanda, Venezuela, Albania, Brasil, Emiratos Árabes Unidos, Gabón, Ghana, India, Irlanda, Kenia, México, Noruega, Argelia, Dinamarca, Eslovenia, Grecia Guyana, Pakistán, Panamá, Sierra Leona, Somalia.
Miembros Permanentes: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China, Rusia.
Miembros No Permanentes: Brasil, India, Sudáfrica, Egipto, Irán, Emiratos Árabes, Etiopía, Indonesia, Alemania y Japón.
Espacio temporal
Establecemos un horizonte temporal de veinte años (2005-2025) para implementar el índice del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Este enfoque metodológico presenta una serie de fortalezas entre las que sobresalen las siguientes:
- Relevancia y Actualidad: Este período incluye conflictos recientes y en curso, proporcionando una visión actualizada y relevante para la formulación de políticas contemporáneas. Captura eventos significativos como la Primavera Árabe, la crisis en Ucrania, y la guerra en Siria.
- Suficiente Extensión para Análisis Completo: permite evaluar la respuesta inicial y el seguimiento del Consejo de Seguridad, observando cómo ha manejado las crisis a mediano y largo plazo. Este período es suficiente para analizar tanto la intervención inmediata como los esfuerzos de consolidación de paz.
- Disponibilidad y Calidad de Datos: La disponibilidad de datos es mayor y más fiable para los últimos 20 años. Informes detallados y accesibles de la ONU y otras organizaciones relevantes permiten un análisis preciso y exhaustivo.
- Cambios en la Geopolítica y Estrategias Internacionales. Este período captura cambios significativos en la dinámica global, como la creciente influencia de China y Rusia, el auge del terrorismo internacional, y el impacto de la ciberseguridad. También abarca la administración de diferentes liderazgos en países clave como EE.UU., Rusia, y China.
- Impacto de Resoluciones y Misiones de Paz: Evaluar las misiones de paz y sanciones del Consejo en un período de 20 años permite observar sus efectos a mediano y largo plazo en la estabilidad y reconstrucción de las regiones afectadas.
- Eventos Significativos: Este horizonte temporal incluye eventos globales importantes como la Primavera Árabe, la crisis de Crimea, y las tensiones en el Mar de China Meridional. Estos eventos han tenido un impacto significativo en la política internacional y en la actuación del Consejo de Seguridad.
No obstante la predisposición a utilizar el anteriormente mencionado alcance temporal, el mismo puede oscilar dependiendo las distintas características de los conflictos a analizar. En el caso del conflicto de Ucrania, primera prueba piloto del Índice del Consejo de Seguridad, tomaremos como punto de partida el año 2014 cuando se intensifica el conflicto militar entre Ucrania y Rusia.
Principales hitos del conflicto
Orígenes y Preludio (2005-2013)
2005-2013:
La relación entre Ucrania y Rusia se deteriora gradualmente, especialmente con la creciente influencia pro-europea en Ucrania y las tensiones en Crimea. Durante estos años, el Consejo de Seguridad de la ONU no se involucra directamente en la cuestión, pero la dinámica de la región comienza a cambiar.
Anexión de Crimea y Conflicto en el Donbás (2014-2015)
2014:
Rusia anexa Crimea, lo que provoca una crisis internacional. Ucrania enfrenta conflictos con separatistas en la región del Donbás. La situación genera respuestas internacionales y demandas para intervenciones diplomáticas.

Antecedentes del conflicto militar en Ucrania
Ucrania declaró su independencia de la Unión Soviética (URSS) el 24 de agosto de 1991, sólo unos días después de que un intento de golpe de estado depusiera momentáneamente al presidente soviético Mijaíl Gorbachov.
Para consolidarse como estado independiente el 1 de diciembre de 1991 se llevó adelante –de forma simultánea con la primera elección presidencial directa que consagró a Leonid Kravchuk como nuevo mandatario del país- un referéndum vinculante que con un 90,92 % de aprobación respaldó el Acta de Declaración de Independencia Estatal de Ucrania adoptada por el parlamento ucraniano (Verjovna Rada) el 24 de agosto de 1991.
En el referéndum participaron el 84.18% de los votantes registrados (Embajada Ucrania Argentina 2016) y el apoyo a la independencia superó el 80 % en todas las regiones, incluyendo por ejemplo a Donetsk y Lugansk donde hay una fuerte presencia de población rusófona y actualmente se concentra el conflicto militar entre Ucrania y Rusia. Los registros más bajos se registraron en otra zona con una fuerte influencia de la cultura rusa como Crimea (en donde el Sí alcanzó el 54, 2 %) y Sebastopol en donde el respaldo popular al Acta de independencia alcanzó el 57, 07 % (Marín 2022).
Más allá de que la independencia de Ucrania rápidamente fue reconocida por la comunidad internacional los conflictos identitarios permanecieron latentes en la región del Dombas, en buena medida exacerbados por la propaganda rusa, y el país siguió soportando un fuerte intervencionismo por parte de Rusia que se intensificó aún más con el ascenso al poder de Vladimir Putin en el año 2000 (López Jiménez 2023).
Para asegurar su integridad territorial Ucrania accedió en el Memorándum de Budapest (1994) a entregar el armamento nuclear que la URSS había instalado en su territorio, en ese entonces el tercer más grande del mundo, y a adherirse al Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares (TNP).
Como contraprestación obtuvo garantías de seguridad, no legalmente vinculantes, por parte de Estados Unidos, Reino Unido y Rusia quienes se comprometieron a no utilizar su fuerza militar y/o nuclear en ninguna forma que atente contra la integridad territorial de Ucrania, en consonancia con los principios establecidos en el acta final de Helsinki (1975) de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE). Las promesas de salvaguardar los intereses ucranianos no sólo se extendían al plano militar sino también al económico, en donde dichas naciones se comprometían a “abstenerse de toda coacción económica destinada a subordinar a sus propios intereses el ejercicio de los derechos inherentes a la soberanía de Ucrania y a obtener de este modo ventajas de cualquier naturaleza” (Naciones Unidas, 2014:170).
Con el fin de estrechar los vínculos bilaterales entre Ucrania y Rusia el 31 de mayo de 1997 el presidente ucraniano, Leonid Kuchma, y su par ruso, Boris Yeltsin, firmaron el Tratado de Amistad, Cooperación y Asociación el cual, entre otras cosas, garantiza el respeto a la integridad territorial de ambos Estados y reafirma la inviolabilidad de las fronteras actualmente existentes. El mismo sería rescindido a instancias de Ucrania y dejaría de tener validez a partir del 1 de abril de 2019.
El ascenso al poder de Vladimir Putin en marzo de 2000 y su predisposición a impulsar una política exterior expansiva que apuntaba a recuperar la presencia rusa en su tradicional esfera de influencia llevó a que Ucrania decidiera buscar nuevas garantías de seguridad e intensificará sus vínculos con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el marco de la Comisión OTAN-Ucrania creada en 1997. No obstante, esta situación en ese momento las relaciones diplomáticas Ucrania-Rusia eran cordiales, tal como demuestra el hecho de que el 28 enero de 2003 ambos países suscribieron un tratado por intermedio del cual establecieron los límites fronterizos.
Pero más allá de este acuerdo y de que el Tratado de Amistad, Cooperación y Asociación haya perseguido el objetivo de convertir a Ucrania y Rusia en “aliados estratégicos” ambas naciones seguían teniendo importantes diferencias en lo que hace al campo de la seguridad y el gobierno de Vladimir Putin estaba en desacuerdo con la intención de Ucrania de sumarse a la OTAN.
En este sentido el conflicto diplomático se acentuó aún más luego de que en la Declaración Final de la Cumbre de Bucarest, realizada entre el 2 y el 4 de abril de 2008, los miembros de la OTAN se hayan comprometido a incorporar en un futuro tanto a Ucrania como a Georgia al considerar que ambas naciones realizan importantes contribuciones para las operaciones de la Alianza (OTAN 2008). Esta declaración fue enérgicamente rechazada por el gobierno de Vladimir Putin, quien semanas antes de la Cumbre le advirtió al entonces subsecretario estadounidense de Asuntos Políticos, William J. Burns, que ningún líder ruso podría permanecer de brazos cruzados ante la posible adhesión de Ucrania a la OTAN. “Sería un acto hostil hacia Rusia” (Masters 2022).
En repetidas ocasiones el gobierno ruso criticó la dinámica expansiva en la que ingresó la OTAN durante la primera década del siglo XXI y dejó en claro que no permitiría ni que Ucrania o Georgia se incorporaran al organismo, lo que según su óptica afectaría la propia seguridad nacional de Rusia. Para dejar en claro que su rechazo era contundente el 7 de agosto de 2008 (tan sólo cuatro meses después de la cumbre de Bucarest) Rusia decidió invadir Georgia para respaldar las autoproclamadas repúblicas prorrusas de Osetia del Sur y Abjasia.
Paralelamente a sus movimientos en el campo militar Rusia siguió ostentando un importante nivel de influencia en el sistema político ucraniano y en este marco es que recibió con entusiasmo el triunfo en las elecciones presidenciales 2010 del candidato prorruso del Partido de las Regiones, Víktor Yanukóvic, quien parecía dispuesto a revertir el giro “pro-europeo” emprendido por su antecesor, Viktor Yushchenko, y a estrechar los vínculos diplomáticos y económicos con Moscú.
La decisión del mandatario de desistir de la firma del Acuerdo de Asociación que su país había negociado con la Unión Europea (el cual incluso había sido aprobado por el Parlamento) para en su lugar ahondar la cooperación llevada adelante en el marco de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) liderada por Rusia generó un fuerte rechazo dentro la sociedad ucraniana y desencadenó en las protestas populares conocidas como “Euromaidan” que provocaron la huida de Yanukóvic de Ucrania el 21 de febrero de 2014.
Bajo el argumento de proteger a la población de origen rusófona de la posible represión llevada adelante por las nuevas autoridades y de salvaguardar los activos geoestratégicos que Rusia posee en la región (entre los que se destaca la base militar de Sebastopol) a fines de febrero de 2014 el gobierno Putin secretamente trasladó un número importante de soldados a la República de Crimea. El objetivo era respaldar las demandas independentistas llevadas adelante por los líderes políticos de esa región que ya disfrutaba de un importante grado de autonomía político-económica dentro de la estructura jurídica de Ucrania (BBC Mundo 2022).
El 16 de marzo de 2014 se realizó un referéndum que estableció que el 95,5% de los habitantes de Crimea optaban por independizarse de Ucrania y anexarse a Rusia. El mismo no fue reconocido por la comunidad internacional al considerar que no existían garantías suficientes que aseguren el derecho al voto de la población. El 18 de marzo el presidente Putin oficializa la anexión del territorio a través de un proyecto de ley que convierte a Crimea y a la ciudad autónoma de Sebastopol en nuevos “sujetos federales” de Rusia.
Resoluciones aprobadas:
Resoluciones de Consejo de Seguridad
- Resolución 2202 – Acuerdos de Minsk
- Resolución 2623 – Convocatoria a una Sesión Especial de Emergencia sobre Ucrania.
- Propuesta de Resolución de Cese de Hostilidades en Ucrania
Resoluciones de la Asamblea general
- Resolución ES-11/1
- Resolución ES-11/2
- Resolución ES-11/3
- Resolución ES-11/4
- Resolución ES-11/5
- Resolución ES-11/6
- Resolución ES-11/7
- Resolución ES-11/8
Resoluciones no aprobadas:
Resoluciones no aprobadas por veto:
Resoluciones de Consejo de Seguridad
- Propuesta de Resolución sobre el Referéndum en Crimea
- Propuesta de Resolución de Condena a la Invasión Rusa
Detalle del contenido
Declaraba inválido el referéndum de anexión de Crimea a Rusia y reafirmaba la integridad territorial de Ucrania.